Mitt MT 125
La MITT MT 125 llega con una propuesta muy concreta: ofrecer una moto de enfoque trail accesible, bien equipada y lista para un uso real desde el primer día. En un mercado donde muchas 125 apuestan por la estética o por un planteamiento puramente urbano, esta MITT intenta diferenciarse con una fórmula más práctica: imagen aventurera, motor al límite del carnet A1 y un equipamiento de serie poco habitual por su precio.
Con un precio anunciado de 3.495 euros, se posiciona como una alternativa interesante para quienes buscan una primera moto con más versatilidad que un scooter o una naked básica.
Uno de los puntos más llamativos de esta MITT es su planteamiento visual. La moto apuesta por una estética claramente trail, con una carrocería de líneas robustas y una presencia que, al menos sobre el papel, la acerca a motos de cilindrada superior. No da la sensación de ser una 125 meramente urbana con adornos camperos, sino una moto que quiere transmitir cierta capacidad para salir de la rutina diaria y afrontar trayectos variados.
En ese diseño destacan varios elementos que refuerzan su personalidad: óptica frontal elipsoidal con iluminación full LED, llantas de radios, defensas laterales y cubremanos. Más allá de la imagen, son componentes que encajan bien con una moto que quiere resultar atractiva para quien busca una moto trail de 125 aventurera y con un plus de protección en uso cotidiano o en pistas sencillas.
También hay un detalle clave que cambia bastante su planteamiento frente a muchas rivales: las maletas laterales y el baúl trasero vienen de serie. Eso convierte a la MT 125 en una moto especialmente práctica para desplazamientos diarios, escapadas de fin de semana o incluso un uso laboral ligero.
En el apartado mecánico, la MITT MT 125 recurre a una receta conocida dentro del segmento. Monta un motor monocilíndrico de 125 cc, con cuatro válvulas, refrigeración líquida e inyección electrónica, una configuración que hoy resulta lógica en una 125 moderna que busca equilibrio entre respuesta, consumo contenido y suavidad de funcionamiento.
La cifra principal es la esperada en una moto de esta categoría: 15 CV a 9.750 rpm, justo el límite permitido para el carnet A1, acompañados por un par máximo de 11,5 Nm a 8.000 rpm. Sobre el papel, no pretende ser una moto deportiva, pero sí una opción suficientemente solvente para combinar ciudad, rondas y carreteras secundarias con cierta dignidad.
La transmisión se confía a un cambio de seis velocidades, un detalle importante en una 125 con aspiraciones polivalentes.
La base de la MT 125 es un chasis multitubular de acero, acompañado por una horquilla invertida hidráulica con 160 mm de recorrido delante y un amortiguador hidráulico trasero. No es una configuración de orientación radical, pero sí coherente con una 125 trail ligera que busca resultar amable en diferentes escenarios.
En los frenos recurre a discos lobulados de 200 mm en ambos ejes, con pinza flotante de dos pistones delante y de un pistón detrás, todo ello con ABS. Es una combinación sencilla, pero suficiente para el planteamiento de la moto, especialmente pensando en usuarios con poca experiencia o en quienes llegan desde el coche con el carnet convalidado.
La ficha también destaca un peso en vacío de 148 kg, una altura de asiento de 830 mm y un depósito de 13,5 litros. Son cifras que apuntan a una moto relativamente manejable y con una autonomía potencial interesante para su cilindrada, algo que encaja bien con su planteamiento práctico y viajero.
