Mitt NK 125
La MITT NK 125 supone un importante paso adelante para la marca española en el segmento de las motocicletas naked de acceso. Se trata de un modelo diseñado para los usuarios del carné A1 o del permiso B con tres años de experiencia, que buscan una motocicleta con una estética moderna, un equipamiento poco habitual en la categoría y un nivel de prestaciones acorde con el límite legal de las 125 cc. Además de su diseño deportivo, destaca por incorporar elementos como control de tracción (TCS), frenos ABS y una pantalla TFT de 7 pulgadas con conectividad Mirror-Link, características poco frecuentes en este segmento.
A primera vista, la MITT NK 125 transmite una imagen agresiva y actual. Sus líneas angulosas, el depósito de combustible de formas musculosas y el conjunto óptico Full LED le confieren una apariencia que recuerda a motocicletas de mayor cilindrada.
El frontal afilado, acompañado por una iluminación completamente LED, no solo mejora la estética, sino que también proporciona una buena visibilidad durante la conducción nocturna. El colín elevado y el basculante dejan claro que se trata de una moto pensada para quienes buscan una imagen deportiva sin renunciar a la practicidad del día a día.
Sus dimensiones, con 2.050 mm de longitud, un asiento situado a 800 mm del suelo y un peso declarado de 154 kg, permiten ofrecer una posición de conducción accesible para una amplia variedad de usuarios, especialmente para quienes se inician en el mundo de las motocicletas.
En el apartado mecánico, Mitt Motos ha equipado a este modelo un motor monocilíndrico de 125 cc, cuatro tiempos, refrigeración líquida e inyección electrónica Delphi.
Desarrolla una potencia máxima de 15 CV a 9.500 rpm, justo el límite permitido para las motocicletas aptas para el permiso A1, mientras que el par motor alcanza 11,5 Nm a 8.500 rpm.
En la práctica, estas cifras permiten desenvolverse con soltura en los desplazamientos urbanos y afrontar vías rápidas con un comportamiento correcto dentro de las posibilidades de una 125 cc. La refrigeración líquida contribuye además a mantener una temperatura de funcionamiento estable incluso en trayectos prolongados o con temperaturas elevadas.
El cambio de marchas permite aprovechar toda la potencia disponible, ofreciendo una conducción ágil tanto en ciudad como en carreteras secundarias.
Uno de los aspectos más llamativos de esta moto naked deportiva de 125 es su equipamiento tecnológico.
La protagonista es una pantalla TFT de 7 pulgadas, de gran tamaño para una motocicleta de esta cilindrada. Este panel ofrece una visualización clara de la información principal y añade compatibilidad con Mirror-Link, permitiendo conectar el teléfono móvil para acceder a determinadas funciones de manera más cómoda.
Otro de sus argumentos más interesantes es la incorporación de control de tracción (TCS). Este sistema ayuda a reducir la pérdida de adherencia de la rueda trasera en aceleraciones sobre superficies deslizantes o con poca adherencia, aumentando el nivel de seguridad en determinadas situaciones.
Todo ello se completa con un sistema de iluminación Full LED y un sistema antirrobo integrado, reforzando su orientación tecnológica.
La parte ciclo busca ofrecer un comportamiento equilibrado tanto para los desplazamientos diarios como para un uso más dinámico durante el fin de semana.
En el tren delantero encontramos una horquilla invertida de 37 mm, un componente que aporta una imagen más deportiva y que favorece una mayor rigidez del conjunto. Detrás monta un monoamortiguador regulable, permitiendo adaptar parcialmente la respuesta de la suspensión según las preferencias del conductor o el tipo de recorrido.
En cuanto a la frenada, la MITT NK 125 equipa un disco delantero de 299 mm y un disco trasero de 240 mm, ambos asistidos por ABS. Esta combinación mejora el control durante las frenadas intensas y reduce el riesgo de bloqueo de las ruedas, especialmente sobre firmes deslizantes o en condiciones meteorológicas adversas.
Además de su estética y equipamiento, la MITT NK 125 ofrece una configuración enfocada a la utilización cotidiana.
Su depósito de combustible de 12 litros permite disfrutar de una autonomía suficiente para afrontar varios días de desplazamientos urbanos sin necesidad de repostar con frecuencia, mientras que la posición de conducción combina una ligera inclinación hacia el manillar con una ergonomía cómoda para trayectos diarios.
La altura del asiento facilita las maniobras a baja velocidad y permite que pilotos de distintas estaturas lleguen al suelo con seguridad, algo especialmente importante para quienes buscan su primera motocicleta.
